Para activar el modo de máximo rendimiento en Windows 10 y optimizar el funcionamiento de tu sistema, sigue estos pasos:

 

  1. Accede a la Configuración de Energía: Haz clic derecho en el botón de «Inicio» y selecciona «Configuración» o presiona la combinación de teclas «Windows + I» para abrir la Configuración. Luego, selecciona «Sistema».

 

  1. Selecciona la Configuración de Energía: En el menú de la izquierda, elige la opción «Energía y suspensión» o «Energía y batería», según el tipo de dispositivo que estés utilizando.

 

  1. Elige el Modo de Energía: En la sección «Configuración relacionada», verás una opción llamada «Configuración adicional de energía». Haz clic en ella para acceder a las configuraciones avanzadas de energía.

 

  1. Selecciona el Modo de Máximo Rendimiento: Dentro de las opciones avanzadas de energía, encontrarás diferentes planes de energía como «Equilibrado», «Economizador de energía» y «Alto rendimiento». Selecciona «Alto rendimiento» para activar el modo de máximo rendimiento.

 

  1. Guardar Cambios: Una vez que hayas seleccionado el modo de máximo rendimiento, asegúrate de hacer clic en «Guardar cambios» para aplicar la configuración.

 

Al activar el modo de máximo rendimiento, Windows priorizará el rendimiento del sistema sobre el ahorro de energía, lo que puede resultar en un aumento en la velocidad de procesamiento y la capacidad de respuesta. Sin embargo, ten en cuenta que este modo puede consumir más energía, lo que puede afectar la duración de la batería en dispositivos portátiles. Es recomendable utilizar este modo cuando necesites el máximo rendimiento y cambiar a otros modos de energía más eficientes cuando no estés realizando tareas exigentes.